lunes, 4 de junio de 2012

como el mar

Solía encontrarme con un señor mayor, caminaba sin rumbo, con una rosa y un libro, pasaba las horas, oliendo la rosa, un poco ya marchitada, lloraba, me daba pena, le gritaba al mar: '' Oh dulce marea, si tienes agallas, lleveme a mi y devuelva mi espada''. Me quedaba mirándole desde la distancia, entre las rocas de la playa,    no quería alterar sus palabras, me gustaba escucharle, tenia una voz melancólica,  y un carácter, que asombraba. Una vez, mi perro, se acercó a donde el paraba, él le escucho venir, se agacho, e intento cogerlo, le agarro fuertemente de las orejas, y grito, ''bestia mala, si tuviese mi espada, te mataría'', me asusté y me acerque a recoger a mi perro, escucho mis pasos, e intento atacarme, me quede a cuadros,  intente hablar con el, se desplomo en el suelo, mi perro, le chupo la mano, y el empezó a reír, sin parar, yo no sabia reaccionar, me iba de la playa, cuando grito '' hueles a dama, si es así, intentare no matarte, no tengas miedo de mi, solo soy un viejo, ciego de amor, por mi querida espada''. Le conteste y le dije, que si se comportaba así, por una espada, ya tendría que ser de un valor incalculable, y que no le entendía. Volvió a reír, y grito ''espada, era mi amada, ella se suicido, en esta playa, murió con el mar, como a ella le gustaba, vengo aquí desde el día de su muerte''.
Me quede obsoleta, no sabia que decir, me marche sin mas, y volvió a gritar '' Mañana es un buen día''
Al día siguiente volví, por curiosidad, encontré el libro y la rosa marchitada cerca de la orilla, junto a un remo,  divise al señor de lejos, en una barca, prendió fuego a su ropa, reía y gritaba '' por fin de vuelta con mi amada''.  

miércoles, 28 de marzo de 2012

viernes, 24 de febrero de 2012

me llamabas.

Me llamabas loca, cuando nos poníamos los patines, subíamos a la terraza, y te decía una y otra vez, que si tuviese una muerte original, seria patinando en el tejado. Amaba nuestras tardes de café y te, me llamabas difícil de entender, me gustaba hacer penes con globos, y después
dejártelos pegados por toda la habitación, me llamabas original, cuando intentaba tocar el piano con los pies a la vez que tocaba la guitarra al son de frank sinatra y su moon river. Me llamabas Pitufa, por que siempre iba de azul, me llamabas gnomo, por que no sabia estar quieta ni un segundo, me llamabas rara por que si parábamos por un minuto, empezaba a darte la vara con que me aburría mogollón, me llamabas caótica, por que sabia poner tus días de al revés.

Añoro nuestras tardes, querida amiga.

miércoles, 15 de febrero de 2012

adios.

De la perdida y del recuerdo, de tu fragancia a tabaco negro, de tu ida al mas allá.
Lloraría, si claro que lo haría, pero no se asumir que te has ido de este mundo, a tus 56 años de edad. Conociéndome, se que llorare, cuando, te eche en falta, en alguna comida familiar. Espero que estés bien tío Alvaro.

domingo, 5 de febrero de 2012

Noelia


Recuerdas, aquellos momentos, en los que tu dabas felicidad a mis días, aquellos momentos en familia, cuando solíamos ir al campo de los abuelos, todos los domingos, y llenabas de aventuras mis horas, y de grandeza mi vida. Siempre serás la luz que ilumina mis días, aquella peca estrellada, que destaca en el cielo de la noche, muy cerquita de la Luna. Apenas, te enteraste de lo que era la vida, pero admito, que fueron mis mejores años, junto a ti. Tu sabias entender las cosas, sin saber hablar apenas. Recuerdas, cuando llegaste al mundo, eras delicada como una flor, y radiante como el sol, con ese color de pelo, rojizo, que te hacia destacar. Para mi lo mas especial del mundo, era pasar mis días, junto a ti, hermana mía, espero que pases un gran día, allá donde quieras que estés, se que algún día volveremos a vernos. Ya 14 años, a veces me pregunto, como seria nuestra vida, sin aquel golpe tan duro, siete años, sin verte, y sigo preguntándome, como seria. Sinceramente, sigo pensando que daría todo lo que tengo, por volverte a ver, o al menos despedirme de ti en condiciones, ya que nunca tuve la oportunidad, de decírtelo. Contigo aprendí muchas cosas, como por ejemplo que no hace falta saber hablar, ni vocalizar, para transmitir por gestos, lo que quieres decir, o sientes. Sabias, demostrarle a la vida, que había mas de una solución, siempre fuiste una gran luchadora, la mejor que he podido conocer. Feliz cumpleaños, te quiere, tu hermana.